Preguntas frecuentes sobre el hollín, el humo y el peritaje

Qué no hay que tocar, por qué peritamos antes de limpiar, en qué se diferencian los tres hollines y qué pasa con la corrosión y el olor semanas después.

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Vivienda limpia y restaurada

Dudas que nos llegan el primer día

Aquí están las preguntas que más nos hacen en las primeras veinticuatro horas: si conviene limpiar algo por tu cuenta, por qué insistimos en peritar antes de tocar nada, qué diferencia hay entre los tipos de hollín, qué pasa con el olor cuando sube la temperatura y qué hacemos con la corrosión que aparece semanas después. Si tu caso no encaja en ninguna, llámanos y lo hablamos; también puedes ver antes cómo trabajamos.

¿Puedo ir limpiando algo mientras espero?

Mejor no. La reacción natural es coger un paño húmedo y frotar la pared, y es justo lo peor que se puede hacer con el hollín graso que deja una cocina: el agua emulsiona la grasa, la empuja dentro del poro de la pintura y convierte una mancha superficial en una mancha estructural que ya no sale con limpieza. Ventila si es seguro, no enciendas la calefacción, no muevas los textiles de sitio y espera a que alguien mire qué residuo hay.

¿Por qué peritáis antes de limpiar en lugar de empezar ya?

Porque un incendio no deja un residuo, deja varios, y cada uno pide un producto y una técnica distintos. Media hora de reconocimiento y unos test de limpieza en muestras evitan semanas de repintado y discusiones con la compañía. Además, si limpiamos antes de documentar, el perito se queda sin la prueba del alcance real y lo que se recupera es siempre menos.

¿En qué se diferencian los tres tipos de hollín?

El seco viene de arder madera, papel o cartón: es pulverulento, no se pega y se levanta en frío. El graso viene de la proteína de una cocina: es una película amarillenta, pegajosa y muy olorosa, la más difícil, y necesita desengrasante alcalino. El de plásticos y PVC es ácido y clorado: mancha menos, pero ataca metales, cobre y electrónica. Confundirlos es la causa más común de una limpieza fallida.

¿Qué pasa con el olor a quemado semanas después?

El olor no vive en el aire, vive en la grasa y en las partículas depositadas dentro de armarios, juntas, textiles y falsos techos. Si solo se ambienta la vivienda, desaparece unos días y vuelve en cuanto sube la temperatura o se enciende la calefacción. Por eso lo tratamos en el origen, limpiando el depósito allí donde se ha metido, y comprobamos el olor residual antes de entregar.

¿La corrosión por humos es real o es un argumento de venta?

Es real y es el daño peor entendido del sector. Cuando arde plástico se liberan cloruros que se depositan sobre cobre, latón y placas electrónicas y siguen actuando con la humedad ambiente. El resultado aparece a las tres o cuatro semanas: contactos verdes, cuadros que fallan, electrodomésticos que se apagan solos, maquinaria con averías raras. Si no consta en el informe inicial, la compañía ya no lo asocia al siniestro.

¿Podéis decirme qué no se va a poder salvar?

Sí, y lo ponemos por escrito. Hay materiales que no admiten tratamiento: pintura muy porosa saturada de grasa, aislamientos y falsos techos impregnados, tableros aglomerados hinchados, colchones y almohadas, alimentos y algunos plásticos deformados. Decirlo desde el principio permite valorar la pérdida con el perito en lugar de descubrirla a medias, y evita pagar limpiezas que no iban a funcionar.

¿Cómo trabajáis si el humo ha subido a otros pisos de la escalera?

Es lo más habitual en L’Hospitalet. Peritamos el recorrido del humo planta por planta, porque el depósito no es igual en el segundo que en el ático, y documentamos cada vivienda por separado aunque el fuego no fuera suyo. Después contenemos, limpiamos por orden descendente y coordinamos con el administrador para que cada propietario tenga su informe y la comunidad el suyo.

¿Atendéis bajos comerciales y naves además de viviendas?

Sí. En los bajos comerciales de Santa Eulàlia, Sant Josep o Collblanc el problema añadido es el género y el mobiliario impregnado, y el tiempo de cierre; en las naves y talleres del Pedrosa, la corrosión sobre maquinaria, cuadros y stock. En ambos casos la peritación inicial sirve además para ordenar por dónde empezar y reducir los días sin actividad.

¿Tienes un siniestro todavía sin valorar?

Cuanto más tiempo pasa, más agarra el hollín y más avanza la corrosión sobre metales e instalaciones. No hace falta que decidas nada hoy: basta con que alguien mida el daño y te diga por escrito qué tienes delante. Escríbenos desde contacto o llámanos a cualquier hora, también de madrugada.

¿Te queda una duda que no aparece aquí? Llámanos

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